Cuando yo estudiaba diseño debo decir que estaba algo confundido; cuando se carece de experiencia uno no sabe valorar la calidad gráfica y se pregunta hacia donde ir, a quién seguir o que estilo tomar.
Fui alumno de una generación pionera en el diseño gráfico,
es decir, soy egresado de la primera generación de diseñadores de mi
universidad. Me titulé hace poco más de diez años y durante los
primeros años tuve una confusión absoluta, hasta que cierto profesor me
orientó bastante. He de decir que sin su ayuda, igual y hubiera incluso
botado la carrera, no sólo por las frustraciones sino porque para mí
era como caminar a ciegas; de modo que hoy, viendo en retrospectiva es
que comparto estos cinco tips para los estudiantes de diseño. Si te
sirve uno de ellos, fantástico, si no, olvídalos, sólo habrás perdido
unos cuantos minutos.
1) La escuela sólo te enseña bases
Las aulas más equipadas y los profesores más preparados no te enseñarán
nada más que principios… la calidad y el talento se forjan en el
trabajo duro, diario y apasionado; entre más diseñes, aún cuando sólo
sea por gusto, mejores habilidades tendrás. Que los delirios de
grandeza universitarios no te cieguen; casi todo lo que hacemos en ese
periodo es basura.
2) Cuídate de los titiriteros
Te toparás con muchos profesores devenidos de carreras frustradas y
egos inflados y medrosos; ten cuidado de ellos porque en esos días,
cual titiriteros pueden cortar en ti hilos que después no se puedan
resarcir. Apréndete esto: los verdaderos maestros son aquellos que
sacan a relucir lo mejor de ti. No te humillan, te hacen crecer. No te
califican, te moldean. No te aplastan, te impulsan. Y lo hacen porque
no temen que algún día llegues a ser grande, pues en realidad para
ellos, eso sería una gran satisfacción. A ellos escúchalos, con el
resto, haz lo suficiente para no meterte en problemas.
3) Aprende
Pudiera parecerte un consejo estúpido pero una vez que dejes esos
preciosos años, el aprendizaje se torna duro por muchas razones: falta
de tiempo, falta de dinero, falta de voluntad, falta de quien te quiera
enseñar. Aprende, no sólo de los profesores, los equipos o tus
lecciones. Abre libros, no sólo en tu idioma sino de todos los países
que puedas, asiste a los congresos y conferencias, navega por internet,
entrena tus ojos. Los impulsivos autodidactas muchas veces llegan más
lejos que los programados, sin importar los títulos.
4) Comienza a hacer algo
Desde mis días en la universidad siempre me dije que no quería tener un
jefe. Después de tantos años, aún no lo he tenido; desde la carrera he
hecho freelance, a los veintidos puse un mini estudio con una compañera
y amiga y ahora soy asociado de una empresa. Si no hubiera comenzado a
vender pequeños diseños desde aquellos días, tal vez hoy seguiría atado
a una computadora en algún cubículo sin luz de sol. Tu futuro comenzó
ayer… ¿Qué estás esperando?
5) Diviértete
Nunca encontrarás compañeros como los de esta etapa. La palabra
universidad tiene la misma raíz que universo y significa convertidos en
uno, lo que quiere decir que es un lugar donde encontrarás a todo tipo
de gente pero toda reunida con un mismo deseo, una misma vocación, un
mismo sueño y creeme, eso no lo volverás a ver ni a sentir… al menos no
de la misma manera. Aprende sí, pero también diviértete, haz amigos,
sal, ten novia, incluso sé estúpido a veces, experimenta… aquí puedes
echar a perder, en la vida real ya no.
Espero que de algo te sirvan… ya hubiera querido yo, que al menos en
mis primeros años universitarios, alguien me hubiera abofeteado para
decirme lo que te acabo de escribir.
¿Qué haces aquí? ¡Vete a diseñar algo!
Comentarios