La agencia de publicidad DDB en Nueva Zelanda realizó este spot para televisión para la compañía Volkswagen, en la que se muestran varios modelos de autos de la marca en propiedad de diferentes personas y que reflejan una típica rutina en común: se levantan, preparan el desayuno, se suben a sus autos, van a la tienda, compran leche, esquivan obstáculos y regresan a sus hogares.

Con el eslogan “We’re all the same, but different”, el fabricante de automóviles deja claro que tiene una amplia gama de productos dirigidos a diversos mercados pero que, al final, todos comparten el gusto por los atributos de la marca.